7 años construyendo tecnología que funciona
Nacimos como consultora de desarrollo y evolucionamos hacia lo que el mercado necesita hoy: implementar inteligencia artificial con impacto medible en cada empresa.
5,0·169 reseñas en Google

Empresas que confían para la transformación de su operativa
No vendemos horas de desarrollo. Vendemos impacto.
Después de 7 años y más de 650 proyectos, aprendimos que lo que las empresas necesitan no es más código - es saber exactamente dónde la tecnología les genera retorno y tener a alguien que lo implemente con garantías. Esa forma de trabajar es la base de nuestra consultoría tecnológica.
Diagnosticamos antes de actuar
Cada proyecto empieza con un análisis profundo de tu negocio. Mapeamos procesos, identificamos cuellos de botella y priorizamos las oportunidades de IA por retorno real - no por tendencia.
Implementamos con alcance definido
Nada de proyectos abiertos ni presupuestos que escalan. Productos empaquetados con entregables claros, plazos cerrados y métricas de éxito acordadas antes de escribir una línea de código.
Medimos el impacto, no las horas
El éxito no es entregar software. Es que tu equipo ahorre 20 horas semanales, que tu atención al cliente escale sin contratar, que tus datos predigan en vez de describir.
Las personas detrás de cada proyecto

Javier Pérez
Co-founder & Technology Consultant

Gerard Climent
Co-founder & Head of Product

Juan García
Head of Tech

Samuel Fernández
Head of AI

Lautaro Milano
Project Manager

Alba Martínez
Sales & Partnerships Lead

Matias Arcangeli
Sales & Partnerships

Samuel Pérez
AI Software Developer

Alex Fernández
AI Software Developer

Pau Rostoll
AI Software Developer

Darío López
Full Stack Developer

Taras Olefirenko
Full Stack Developer

Gustavo Benito
Sr. Software Developer

Joaquín Bonfiglio
Project Manager

Jorge Ferrer
Web Developer

Laura Mañas
Marketing Specialist
Lo que dicen de trabajar con nosotros
5,0 · 169 reseñas en Google“Mi experiencia con Lienzzo ha sido y es extraordinaria. Un 10 como empresa, un 100 como profesionales y un 1000 como personas. Aterrizan tus ideas a la primera, identifican tus problemas a la segunda y te lo solucionan a la tercera. La verdad unos cracks.”
Alberto Martín Pérez
Gerente de Kiper · Reseña de Google
“Llevamos mas de un año trabajando juntos en la implementación de proyectos digitales desde cero con nuestra empresa y recomiendo al equipo de Lienzzo al 100%; tanto en atención y asesoramiento como en los resultados obtenidos.”
Pere Pau Jimenez
Reseña de Google
“Unos cracks incansables, con ganas de mejorar constantemente y ayudar sin descanso”
Iván Felipe Peris
CEO de ChatPol · Reseña de Google
“Desde la primera reunión con Javi y Gerard supimos que íbamos por el buen camino. Nos han ayudado a digitalizar una empresa familiar de 2 generaciones. Hemos pasado del papel a un software a medida para una gestión excelente del personal, consiguiendo que el día a día sea mucho más eficaz y eficiente. Seguimos trabajando para sumar éxitos!”
Flo
Reseña de Google
Preguntas
frecuentes
Hay seis preguntas que revelan casi todo. Quién va a escribir el código y desde dónde. Quién será el propietario del repositorio y de la infraestructura al terminar. Cada cuánto veré algo funcionando. Qué pasa exactamente cuando cambie un requisito a mitad de proyecto. Qué incluye y qué no incluye el mantenimiento posterior. Y qué proyecto parecido al mío puedo ver o con qué cliente puedo hablar. Un proveedor solvente responde a las seis sin rodeos y por escrito; si alguna respuesta es ambigua, ahí es donde aparecerán los problemas dentro de seis meses.
Equipo propio, en España, con base en Valencia. No subcontratamos el desarrollo a terceros ni a fábricas de software externas: las personas que participan en la sesión de descubrimiento son las mismas que después construyen y mantienen la solución. Esto importa por dos motivos muy concretos: el conocimiento de tu negocio no se pierde entre capas de intermediarios, y cuando algo falla en producción hablas directamente con quien lo escribió, en tu idioma y en tu franja horaria.
Un freelance encaja bien cuando el alcance es pequeño, está muy definido y tú puedes dirigir técnicamente el trabajo. A partir de ahí, el riesgo se concentra en una sola persona: si se pone enferma, cambia de proyecto o desaparece, el desarrollo se para y normalmente nadie más entiende el código. Una consultora aporta continuidad, varios perfiles -producto, desarrollo, datos, diseño-, revisión cruzada del código y responsabilidad contractual sobre plazos y mantenimiento. El coste por hora es mayor; el coste de un proyecto abandonado a medias, bastante más.
Porque rara vez están presupuestando lo mismo. Las diferencias grandes casi siempre salen de cuatro sitios: qué entra en el alcance -si las integraciones, la migración de datos y la formación están dentro o se facturarán aparte-, quién ejecuta -equipo senior local frente a subcontratación-, qué se entrega -solo el código funcionando frente a código documentado, testeado y desplegado en una infraestructura tuya-, y qué pasa después -si el mantenimiento y las correcciones están cubiertos o son una factura futura. Comparar presupuestos por el importe final sin igualar esas cuatro variables lleva sistemáticamente a elegir el más caro creyendo que era el más barato.
Sí, sin problema y antes de entrar en detalle si lo prefieres. Podemos firmar tu modelo de NDA o aportar el nuestro. Con independencia del acuerdo concreto, en todos los proyectos aplicamos las mismas reglas: acceso mínimo necesario a tus sistemas, credenciales gestionadas por tu equipo, contrato de encargado de tratamiento cuando hay datos personales de por medio, y ninguna reutilización de tu información o de tu documentación para otros clientes ni para entrenar modelos.
Con acceso real, no con informes de estado. Tienes acceso al repositorio desde el primer día, un entorno de pruebas donde ver la versión más reciente en cualquier momento, un tablero con las tareas en curso y una demo cada dos o tres semanas con el equipo. La regla que aplicamos es que nunca pasen más de tres semanas sin que puedas tocar algo funcionando: es la única forma fiable de detectar pronto un malentendido de alcance, cuando corregirlo todavía es barato.
Se asume que van a cambiar; el método está construido para eso. El alcance se divide en fases con precio cerrado, y entre una fase y la siguiente puedes reordenar prioridades, añadir requisitos o retirar los que la realidad ha dejado obsoletos sin renegociar el contrato completo. Si un cambio afecta a una fase ya iniciada, lo valoramos por escrito antes de tocar nada, con su impacto en plazo y coste, y decides tú. Lo que no hacemos es aceptar cambios en silencio y presentar la factura al final.
El lanzamiento es el principio, no el final. Todos los proyectos incluyen un periodo de garantía tras la puesta en producción para corregir sin coste cualquier defecto sobre lo entregado. A partir de ahí ofrecemos planes de mantenimiento mensuales a precio fijo que cubren monitorización, correcciones, actualizaciones de dependencias y seguridad, y una bolsa de mejoras incrementales. Si en algún momento prefieres llevarlo con un equipo interno, formamos a esas personas y entregamos la documentación técnica para que puedan asumirlo sin depender de nosotros.
Lienzzo nació en 2018 como equipo de desarrollo de software y evolucionó hacia la IA aplicada cuando los modelos de lenguaje pasaron a ser utilizables en producción. Ese origen explica nuestro enfoque: la IA se sostiene sobre ingeniería, integraciones y datos, no sobre demos. Llevamos más de 650 proyectos entregados, con implantaciones de asistentes documentales con RAG, agentes conversacionales, automatización de procesos y analítica en clientes como Leroy Merlin, 011H, Decine21, Spai Innova, Ascel Transportes, Macrisal o el Ayuntamiento de Burriana. La valoración media es de 5/5 sobre 169 reseñas en Google.
Exigiendo cuatro cosas desde el contrato, no al final. Que el repositorio esté en una cuenta tuya y tú tengas permisos de administrador. Que la infraestructura se despliegue en una cuenta cloud a tu nombre, con servicios estándar en lugar de plataformas propietarias. Que exista documentación técnica y de despliegue mantenida al día, no solo el código. Y que el stack sea mayoritario en el mercado, para que cualquier equipo pueda continuarlo. Nosotros trabajamos así por defecto: la propiedad es real y verificable, no una cláusula en la última página.