Automatización de procesos con IA
Cada día tu equipo repite los mismos pasos: copiar datos, enviar emails, rellenar hojas de cálculo, perseguir aprobaciones. Combinamos automatización con inteligencia artificial e integraciones a medida para que lo repetitivo se ejecute solo y tu equipo se dedique a lo que aporta valor.
Empresas que confían para la transformación de su operativa
Si esto te suena,
podemos ayudarte...
Tu equipo gasta horas en tareas repetitivas
Copiar datos, enviar emails iguales, generar informes… tareas mecánicas que consumen el día del equipo.
Los errores manuales cuestan caro
Introducir datos a mano genera errores inevitables que obligan a corregir, reprocesar y dar la cara.
Tus sistemas no hablan entre sí
CRM, ERP y facturación no se sincronizan, dejando información valiosa atrapada en silos.
Crecer significa contratar más administrativos
Cada nuevo cliente añade carga administrativa y el equipo crece al mismo ritmo, comiéndose el margen.
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Tu equipo gasta horas en tareas repetitivas
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Crecer significa contratar más administrativos
Cada nuevo cliente añade carga administrativa y el equipo crece al mismo ritmo, comiéndose el margen.
Convertimos tu operativa
en un sistema

Automatización end-to-end de procesos
Diseñamos flujos completos que conectan tus sistemas, ejecutan tareas y notifican a las personas adecuadas. De principio a fin, sin intervención manual.

Integración con tus herramientas actuales
Conectamos con CRMs, ERPs, hojas de cálculo, email, Slack, Google Workspace, bases de datos y APIs. No tienes que cambiar nada de tu stack: la automatización se adapta a lo que ya usas.

IA aplicada a procesos cognitivos
Más allá de mover datos, la IA puede leer documentos, extraer información de PDFs, clasificar emails, validar datos y tomar decisiones simples. Automatización que entiende el contexto.

Monitorización y control total
Dashboard con el estado de cada flujo, logs completos, alertas en caso de error y posibilidad de pausar o intervenir manualmente cuando es necesario. Visibilidad y control sin perder los beneficios de la automatización.
Casos de éxito
horas anuales liberadas en procesos repetitivos del equipo
reducción de errores manuales en entradas de datos críticas
más rápido el procesamiento de documentos y aprobaciones

Logística inteligente con rutas, app y WhatsApp
Software integrado con ERP para optimizar repartos, coordinar conductores y avisar a clientes automáticamente.

Analítica climática avanzada sobre una plataforma renovada
Rediseño e integración de datos externos para analizar riesgos climáticos con más precisión y velocidad.
Preguntas
frecuentes
Sí, y es el caso habitual: casi ningún proceso real es cien por cien mecánico. La automatización absorbe los pasos repetitivos -recoger el dato, validarlo, moverlo entre sistemas, preparar el documento- y las excepciones se enrutan a una persona con todo el contexto ya preparado. Los pasos que exigen visto bueno se modelan como flujos de aprobación: el sistema hace el trabajo previo y alguien de tu equipo revisa y confirma antes de que la acción se ejecute. Con el tiempo, las excepciones que se repiten se convierten en reglas nuevas y el porcentaje automatizado del proceso va creciendo.
No. Una de las premisas del proyecto es respetar tu stack actual. Las automatizaciones se construyen sobre los sistemas que ya tienes (CRM, ERP, email, herramientas de productividad, bases de datos) y los conectan entre sí. Si en algún caso es recomendable migrar o complementar una herramienta, lo evaluamos contigo y lo decides tú.
El sistema está diseñado con tolerancia a errores. Cada flujo incluye monitorización en tiempo real, reintentos automáticos para errores transitorios y alertas a tu equipo cuando algo requiere intervención manual. Disponemos de logs completos para auditar lo ocurrido y mecanismos de rollback para deshacer acciones cuando es necesario.
Entre 2 y 8 semanas según la complejidad del proceso y el número de sistemas implicados. Procesos simples (1-2 sistemas, lógica directa) pueden estar en producción en 1-2 semanas. Procesos complejos con integraciones múltiples, lógica condicional avanzada y validaciones requieren entre 4 y 8 semanas. Entregamos de forma incremental para que veas resultados desde las primeras semanas.
Sí. Más allá de la automatización clásica basada en reglas, integramos modelos de IA para tareas que requieren comprensión: leer y clasificar emails entrantes, extraer datos estructurados de facturas o contratos en PDF, validar información comparándola con bases de conocimiento o tomar decisiones simples basadas en patrones. Esto multiplica las posibilidades de automatización.
Sí. Todas las comunicaciones entre sistemas están cifradas, los datos no se almacenan en nuestros servidores salvo cuando es estrictamente necesario para el flujo, cumplimos con RGPD y firmamos contrato de encargo de tratamiento. Disponemos de logs de auditoría completos para que sepas en todo momento quién accedió a qué y cuándo.
Sí. Como parte de la propuesta, mapeamos uno o dos procesos reales de tu empresa y construimos una demostración funcional. Verás exactamente cómo quedaría automatizado, qué tiempo te ahorrarías, qué errores se evitarían y qué retorno de inversión puedes esperar. Sin compromiso de continuidad.
Ofrecemos un servicio de mantenimiento continuo que incluye monitorización proactiva, ajustes cuando los sistemas cambian, ampliación de flujos a medida que el negocio evoluciona y soporte ante incidencias. También capacitamos a tu equipo si prefieres asumir parte del mantenimiento internamente, dejándonos solo el soporte de segundo nivel.
Son tres capas distintas y complementarias. Las APIs conectan dos sistemas por la vía oficial: es la opción más fiable y la primera que hay que explorar siempre. El RPA simula a una persona usando la interfaz -clics y teclado- y es el recurso para software antiguo que no ofrece ninguna vía de integración; funciona, pero se rompe cuando cambia la pantalla, así que conviene tratarlo como solución transitoria. La IA aporta la interpretación que las otras dos no tienen: entender un correo escrito en lenguaje libre, leer una factura con un diseño nuevo o clasificar una incidencia por su contenido. La mayoría de proyectos combinan IA para decidir y APIs para ejecutar, con RPA solo donde no queda alternativa.
El documento entra por donde ya llega hoy -correo, carpeta compartida, portal de proveedor o escáner- y el sistema extrae los campos relevantes: proveedor, CIF, número, fecha, base, IVA, total y líneas de detalle. A diferencia del OCR clásico, no hace falta configurar una plantilla por proveedor: el modelo interpreta documentos con diseños que no ha visto antes. Después se validan reglas de negocio -que los importes cuadren, que el proveedor exista, que el pedido coincida- y se vuelca al ERP. Los documentos que superan el umbral de confianza pasan solos; los dudosos se envían a una cola de revisión humana. En volúmenes altos es habitual automatizar la mayor parte de los documentos.
Sí, y es uno de los procesos con más carga oculta en cualquier empresa. El sistema lee el buzón, clasifica cada mensaje por tipo -pedido, consulta, incidencia, factura, correo no deseado-, extrae los datos relevantes del cuerpo y de los adjuntos, y actúa: crea el pedido en el ERP, abre el ticket, registra la incidencia o redacta un borrador de respuesta. Se puede configurar en dos modos: totalmente automático para los tipos de correo con reglas claras, o con borrador propuesto para que una persona lo revise y envíe con un clic. Lo normal es empezar por el segundo y pasar al primero cuando los datos demuestran que la precisión es suficiente.
Por uno que cumpla cuatro condiciones a la vez: volumen alto, reglas que alguien sabría explicar, un responsable claro dispuesto a validar el resultado y una métrica que ya se pueda medir hoy. Lo que no conviene es empezar por el proceso más complejo o más delicado de la casa, aunque sea el que más duele: el objetivo del primer proyecto es demostrar el mecanismo y generar confianza interna, no resolver el problema mayor. En la práctica, los primeros procesos suelen ser entrada de datos entre sistemas, tratamiento de documentos recurrentes o generación de informes periódicos.
Sí. Un agente va un paso más allá de la automatización clásica: en lugar de seguir una secuencia fija, recibe un objetivo, decide qué pasos dar y los ejecuta contra las herramientas a las que le hemos dado acceso -ERP, CRM, correo, agenda, base de datos-. Es lo adecuado cuando el proceso tiene demasiadas variantes para escribirlas todas como reglas. El diseño incluye siempre tres controles: permisos mínimos por herramienta, límites explícitos de lo que puede hacer sin aprobación humana y registro completo de cada acción para poder auditarla y revertirla.
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