Aplicaciones móviles a medida para tu empresa
Diseñamos y desarrollamos apps iOS y Android a medida: para tus clientes, para tu equipo o como producto digital propio. Nos encargamos del ciclo completo: diseño, desarrollo, integraciones con tus sistemas y publicación en App Store y Google Play.










Empresas que confían para la transformación de su operativa
Si esto te suena,
podemos ayudarte...
Tu operativa aún depende de papel y llamadas
Lo que pasa fuera de la oficina se apunta a mano o se cuenta por teléfono, y alguien lo vuelve a teclear después. Horas perdidas y datos que no llegan.
No sabes qué tipo de app necesitas
¿Nativa, multiplataforma o una web app? Cada proveedor te dice una cosa y ninguno parte de tu caso: acabas decidiendo la tecnología antes que el problema.
Las apps genéricas no encajan con tu operativa
Una app de mercado cubre el flujo estándar, no el tuyo: acabas con campos que sobran, pasos forzados y datos que nunca llegan a tu ERP.
Tus clientes esperan resolverlo desde el móvil
Pedir, reservar, seguir un pedido o firmar una entrega: si tu empresa no lo ofrece en el móvil, te comparan con quien sí lo hace.
Si esto te suena,
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Tu operativa aún depende de papel y llamadas
Lo que pasa fuera de la oficina se apunta a mano o se cuenta por teléfono, y alguien lo vuelve a teclear después. Horas perdidas y datos que no llegan.
No sabes qué tipo de app necesitas
¿Nativa, multiplataforma o una web app? Cada proveedor te dice una cosa y ninguno parte de tu caso: acabas decidiendo la tecnología antes que el problema.
Las apps genéricas no encajan con tu operativa
Una app de mercado cubre el flujo estándar, no el tuyo: acabas con campos que sobran, pasos forzados y datos que nunca llegan a tu ERP.
Tus clientes esperan resolverlo desde el móvil
Pedir, reservar, seguir un pedido o firmar una entrega: si tu empresa no lo ofrece en el móvil, te comparan con quien sí lo hace.
Convertimos tu operativa
en un sistema

Apps para tus clientes
Pedidos, reservas, tienda en el móvil, área privada y notificaciones push con tu marca. Cada pantalla se diseña sobre el flujo real de tu cliente, no sobre una plantilla con logo.

Apps para tu equipo
La operativa diaria en el bolsillo de quien la ejecuta: partes, rutas, checklists, fotos y firmas, con funcionamiento offline y sincronización al recuperar cobertura, como la app de repartidores que construimos para Macrisal.

Integración con tu ERP y tu CRM
La app lee y escribe directamente en los sistemas que ya usas: pedidos, stock, clientes, partes y facturación. Nadie vuelve a teclear en la oficina lo que ya se registró en el terreno.

Publicación y evolución continua
Nos encargamos de la publicación en App Store y Google Play, de las actualizaciones de sistema operativo, de la monitorización de errores y de las nuevas versiones. La app sigue viva después del lanzamiento.
Casos de éxito
en tiempos de reparto con rutas optimizadas y app para conductores
de visibilidad en tiempo real sobre el estado de cada entrega
desde el kickoff hasta software y app nativa funcionando en producción

Logística inteligente con rutas, app y WhatsApp
Software integrado con ERP para optimizar repartos, coordinar conductores y avisar a clientes automáticamente.

IA policial para fuerzas y cuerpos de seguridad
ChatPol resuelve dudas legales con legislación española vigente y redacta diligencias completas con IA. Desplegado en +14 administraciones con certificación ENS Categoría Alta.
Preguntas
frecuentes
Depende de lo que la app tenga que hacer. El desarrollo nativo (Swift en iOS, Kotlin en Android) da el máximo control sobre el dispositivo y el mejor rendimiento, y es la opción adecuada cuando la app depende intensivamente del hardware: Bluetooth industrial, sensores, mapas offline o procesamiento pesado. Los frameworks multiplataforma como React Native o Flutter permiten mantener un solo código para las dos tiendas con una experiencia prácticamente nativa, y son la vía más eficiente para la mayoría de apps de empresa: partes de trabajo, pedidos, áreas de cliente. Evaluamos el caso concreto y recomendamos la opción con mejor equilibrio entre coste, plazo y mantenimiento; en el caso de Macrisal, por ejemplo, la app de repartidores es nativa y trabaja integrada con el ERP de la empresa.
Depende del alcance, pero una app operativa con un flujo principal claro suele estar en producción en 2-3 meses. Trabajamos con entregas incrementales: desde las primeras semanas hay versiones instalables en los dispositivos del equipo para validar el flujo con usuarios reales antes del lanzamiento. La publicación añade un margen extra que conviene planificar: la revisión de App Store y Google Play tarda habitualmente de horas a pocos días. Como referencia real, el proyecto de Macrisal (software de gestión, app nativa para repartidores e integración con el ERP existente) se entregó en 10 semanas.
No publicamos tarifas cerradas de apps porque el coste depende de variables que cambian mucho entre proyectos: número de flujos y pantallas, si hace falta funcionamiento offline, las integraciones con ERP o CRM, y si ya existe un backend o hay que construirlo. Lo que sí es fijo es el proceso: una sesión de descubrimiento para acotar alcance y prioridades, y a partir de ahí un presupuesto con precio cerrado por fase, con desglose transparente de qué se entrega, cuándo y a qué coste, incluyendo la estimación de los costes recurrentes de infraestructura, cuentas de desarrollador y mantenimiento. Controlas la inversión antes de empezar y no aparecen sorpresas a mitad de proyecto.
Sí, la publicación forma parte del proyecto. Creamos y configuramos las cuentas de desarrollador de Apple y Google a nombre de tu empresa, preparamos las fichas de las tiendas (capturas, textos, política de privacidad), gestionamos el proceso de revisión y resolvemos los rechazos si aparecen, que en apps de empresa suelen deberse a requisitos de privacidad o de inicio de sesión fáciles de subsanar. Para apps de uso exclusivamente interno también valoramos la distribución privada (Apple Business Manager, Managed Google Play), que evita exponer la app en la tienda pública. Las cuentas y la app son tuyas desde el primer día.
Una app publicada no es un proyecto terminado: cada año llegan nuevas versiones de iOS y Android, cambian los requisitos de las tiendas, hay librerías que actualizar y las tiendas acaban retirando las apps abandonadas. Por eso ofrecemos planes de mantenimiento mensuales que cubren la compatibilidad con las nuevas versiones del sistema, la monitorización de errores y rendimiento, las actualizaciones de seguridad y las mejoras evolutivas. También medimos el uso real (qué pantallas se usan, dónde se atasca la gente) para priorizar las siguientes versiones con datos y no con intuición.
Sí, y en apps de campo es un requisito de diseño, no un extra. Un técnico en un sótano, un conductor en carretera o un operario en una nave industrial no pueden depender de la cobertura para rellenar un parte o consultar una ficha. Diseñamos las apps operativas con enfoque offline-first: los datos de trabajo se guardan en el dispositivo, la app funciona completa sin conexión y todo se sincroniza automáticamente al recuperarla, con resolución de conflictos si dos personas han tocado el mismo dato. La oficina ve la información en cuanto el dispositivo vuelve a tener red.
Sí, y es justo donde una app a medida marca la diferencia frente a una genérica. La app se conecta con tu ERP, CRM o software de gestión mediante una capa de API que diseñamos como parte del proyecto: los pedidos, partes, clientes o niveles de stock que se consultan y registran desde el móvil son los mismos datos que ve la oficina, sin duplicar información ni volver a teclear nada. Es el planteamiento que seguimos con Macrisal: su software logístico y la app de los repartidores trabajan integrados con el ERP que la empresa ya tenía, sin duplicar procesos.
Depende del uso. Si tus usuarios solo consultan información de vez en cuando, una web bien adaptada al móvil suele ser suficiente y más barata de mantener. La app compensa cuando necesitas lo que la web no da: funcionar sin conexión, notificaciones push, acceso ágil a cámara, GPS o firma, y una experiencia rápida para tareas que se repiten muchas veces al día. En equipos de campo y en procesos de uso diario la app gana casi siempre; en contenido corporativo, casi nunca. Si hay dudas, lo analizamos en la sesión de descubrimiento y te recomendamos la opción más económica que resuelva el problema, aunque no sea una app.
Sí. Las notificaciones push son una de las razones más habituales para pasar de web a app: aviso de nueva tarea o parte asignado para el equipo, estado del pedido o de la entrega para el cliente, recordatorios de cita o alertas cuando algo requiere intervención. Las diseñamos con criterio para no quemar al usuario: segmentadas por rol, con preferencias configurables y solo para eventos que de verdad importan. Técnicamente se integran con los servicios de notificación de Apple y Google y pueden dispararse automáticamente desde tu ERP o backend cuando ocurre el evento, sin envíos manuales.
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Del parte en papel a la app de campo: cómo se digitaliza un equipo que trabaja fuera
En la mayoría de empresas con equipos de campo (instaladores, técnicos de mantenimiento, repartidores, comerciales de ruta) la información sigue un circuito sorprendentemente frágil: el trabajo se apunta en papel o en WhatsApp, se entrega al final del día y alguien de oficina lo pasa a mano al sistema de gestión. Cada paso añade retraso, errores de transcripción y datos que directamente se pierden. El coste no es solo administrativo: la empresa toma decisiones con información de hace dos días. Una app de campo bien diseñada elimina ese circuito: el técnico registra el parte en el momento, con fotos, firma del cliente y materiales utilizados, y el dato entra en el ERP sin pasar por nadie. La clave del éxito no está en la tecnología sino en el diseño del flujo: la app debe pedir menos esfuerzo que el papel, funcionar sin cobertura y adaptarse al vocabulario y los pasos reales del oficio. Cuando eso se cumple, la adopción es natural, porque la app le ahorra trabajo a quien la usa, no solo a la oficina.
¿App nativa, multiplataforma o PWA? Guía práctica para decidir
La decisión técnica más importante de un proyecto de app móvil se toma antes de escribir código: elegir entre desarrollo nativo (Swift, Kotlin), un framework multiplataforma (React Native, Flutter) o una PWA (aplicación web progresiva). Cada opción tiene su terreno. La PWA gana cuando el objetivo es llegar al móvil sin pasar por las tiendas y el uso es ocasional. La multiplataforma gana en la mayoría de apps de empresa: un solo código para iOS y Android, experiencia prácticamente nativa y costes de mantenimiento contenidos. El desarrollo nativo se justifica cuando la app exprime el dispositivo: integración profunda con Bluetooth o sensores, mapas y navegación offline, procesamiento intensivo o requisitos estrictos de rendimiento. La trampa habitual es decidir por moda o por el stack que domina el proveedor, en lugar de por los requisitos reales del caso. Un buen partner técnico debería poder argumentar la elección en términos de negocio: coste total en tres años, velocidad de evolución y facilidad para encontrar talento que lo mantenga.
Offline-first: la característica que separa una app de campo útil de una abandonada
Las demos de apps siempre funcionan porque se hacen con buena conexión. La realidad del trabajo de campo es otra: sótanos, naves industriales, garajes, zonas rurales y carreteras donde la cobertura va y viene. Si la app deja de funcionar sin red, el técnico vuelve al papel en la primera semana, y la inversión entera queda en un icono que nadie abre. Por eso el enfoque offline-first no es una mejora técnica menor: es la diferencia entre una herramienta de trabajo y un experimento fallido. Diseñar offline-first implica decisiones de arquitectura desde el primer día: los datos del trabajo viven en el dispositivo, cada acción se guarda localmente y una cola de sincronización la envía al servidor cuando hay red, con reglas claras para resolver conflictos si dos personas han modificado el mismo registro. Bien resuelto, el usuario ni siquiera piensa en la conexión: trabaja igual en el sótano que en la oficina, y el sistema se encarga de que todo acabe donde tiene que estar.
Publicar en App Store y Google Play: lo que conviene saber antes del lanzamiento
Publicar una app no es subir un fichero: es un proceso con requisitos propios que conviene planificar desde el inicio del proyecto. Apple y Google revisan cada versión antes de publicarla, y los motivos de rechazo más comunes en apps de empresa son evitables si se conocen: políticas de privacidad incompletas, permisos que no se justifican en la ficha, pantallas de inicio de sesión sin cuenta de prueba para el revisor o apps demasiado simples que las tiendas consideran de bajo valor. A esto se suman las cuentas de desarrollador, que deben crearse a nombre de la empresa propietaria, no del proveedor. Para apps de uso interno existe además una alternativa que muchas empresas desconocen: la distribución privada mediante Apple Business Manager y Managed Google Play, que permite instalar la app solo en los dispositivos de la organización sin exponerla en la tienda pública. Y tras el lanzamiento, el trabajo continúa: cada versión nueva de iOS y Android puede romper compatibilidades, y las tiendas retiran las apps que no se actualizan. Una app publicada es un producto vivo, y presupuestarla como un proyecto con final cerrado es el error más caro que se puede cometer.
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