Inteligencia artificial para empresas
El resultado de negocio va antes que la tecnología: detectamos el proceso donde la IA tiene retorno, la implantamos conectada a tus sistemas y medimos el ahorro con datos reales.
Empresas que confían para la transformación de su operativa
Si esto te suena,
podemos ayudarte...
Tareas repetitivas que consumen a tu equipo
Facturas que se teclean a mano, correos que se clasifican uno a uno, datos que se copian entre programas que no se hablan. Horas cada semana en trabajo que no aporta criterio.
La información existe, pero nadie la encuentra
Procedimientos, contratos y conocimiento técnico repartidos entre carpetas, correos y cabezas. Cada duda interrumpe a un compañero y cada búsqueda se repite mañana.
Clientes que preguntan cuando no hay nadie
Consultas por web, WhatsApp o teléfono fuera de horario que se quedan sin respuesta. Leads que se enfrían y pedidos que se pierden mientras la oficina está cerrada.
Datos por todas partes, decisiones a ciegas
El ERP dice una cosa, el Excel otra y el informe del mes llega tarde. Sin una vista fiable del negocio, cada decisión importante se toma con intuición.
Si esto te suena,
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Tareas repetitivas que consumen a tu equipo
Facturas que se teclean a mano, correos que se clasifican uno a uno, datos que se copian entre programas que no se hablan. Horas cada semana en trabajo que no aporta criterio.
La información existe, pero nadie la encuentra
Procedimientos, contratos y conocimiento técnico repartidos entre carpetas, correos y cabezas. Cada duda interrumpe a un compañero y cada búsqueda se repite mañana.
Clientes que preguntan cuando no hay nadie
Consultas por web, WhatsApp o teléfono fuera de horario que se quedan sin respuesta. Leads que se enfrían y pedidos que se pierden mientras la oficina está cerrada.
Datos por todas partes, decisiones a ciegas
El ERP dice una cosa, el Excel otra y el informe del mes llega tarde. Sin una vista fiable del negocio, cada decisión importante se toma con intuición.
Resultado de negocio, antes que tecnología
Cuando una empresa nos pide «meter IA», la primera pregunta no es qué modelo usar, sino qué proceso duele: dónde se pierden horas cada semana, qué dato se teclea dos veces, qué respuesta tarda días en salir. La inteligencia artificial aplicada a empresas no es una herramienta que se instala: es un sistema que se diseña sobre tus datos, tus permisos y tu forma de trabajar, con un objetivo medible acordado antes de escribir código.
Ese orden importa porque la mayoría de proyectos de IA que se abandonan comparten el mismo defecto de origen: empezaron por la tecnología. Una demo impresionante sin proceso detrás no llega a producción. Lo contamos con detalle en por qué fracasan los proyectos de IA, y es la razón de que nuestro método arranque siempre por un diagnóstico con métricas, no por una prueba de herramienta.
La inversión también se decide con datos. El Diagnóstico IA cuesta entre 990 y 2.500 € según la complejidad de la empresa, se entrega en una o dos semanas y se descuenta íntegro si después implementas con nosotros. El resto se presupuesta por fases con precio cerrado; en cuánto cuesta implementar IA en una empresa explicamos los rangos habituales y los costes recurrentes que conviene conocer antes de firmar nada.
Lienzzo es una consultora tecnológica de Valencia fundada en 2018, con más de 650 proyectos entregados entre inteligencia artificial y desarrollo de software a medida. Esa segunda parte no es un adorno: los proyectos de IA que funcionan se sostienen sobre integraciones, permisos y datos bien resueltos, y ese es exactamente nuestro terreno. Y si tu empresa está en Valencia o alrededores, en IA para empresas en Valencia contamos cómo trabajamos en persona desde nuestra oficina del centro.
Tipos de proyectos de IA que implantamos
Siete familias de proyecto cubren casi todo lo que una empresa puede delegar en la IA hoy. Cada una tiene su propia página, con casos, plazos y preguntas frecuentes.
Agentes de IA
Sistemas que no solo responden: ejecutan. Consultan tu ERP, preparan informes, actualizan registros y completan tareas de principio a fin con la supervisión de tu equipo. Es la categoría con más demanda y la tratamos a fondo en su propia página.
Conocimiento interno (RAG)
Un asistente conectado a tu documentación que responde con la fuente citada: procedimientos, contratos, normativa, histórico de proyectos. En Spai Innova redujo un 85 % el tiempo de búsqueda de información técnica.
Automatización de procesos
Lectura de facturas y albaranes, clasificación de correos, trasvase de datos entre programas que no se hablan. La IA interpreta la entrada; la automatización clásica ejecuta de forma fiable lo decidido.
Atención al cliente y ventas
Chatbots y agentes que atienden, cualifican y venden 24/7 en tu web y en WhatsApp, conectados a tu catálogo y a tu CRM para responder con datos reales en lugar de genéricos.
Voz
Asistentes telefónicos que atienden llamadas, resuelven consultas, gestionan citas en tu agenda real y transfieren a una persona cuando toca. También fuera del horario comercial.
Analítica y predicción
Cuadros de mando y modelos predictivos sobre tus datos reales: preguntas en lenguaje natural a tu ERP, alertas automáticas y previsión de demanda cuando el histórico lo permite.
Integración con ERP y CRM
Módulos de IA dentro de tu plataforma de gestión: scoring, resúmenes, clasificación automática. O una plataforma nueva a medida si la actual se ha quedado pequeña.
¿Tu caso no está aquí?
La mayoría de proyectos combinan varias de estas capacidades, y algunos ni siquiera necesitan IA. Si no sabes por dónde empezar, el diagnóstico existe exactamente para eso.
Cómo llevamos la IA a producción
Cinco fases. La métrica de éxito se acuerda antes de construir, no al presentar resultados.
Cuándo no merece la pena aplicar IA
Decir que la IA sirve para todo es la forma más rápida de quemar un presupuesto. Estos son los cuatro escenarios en los que recomendamos no hacer el proyecto, y si tu caso es uno de ellos, el diagnóstico te lo dirá antes de que inviertas en desarrollo.
Cuando el volumen no da para el retorno
Si una tarea ocurre dos o tres veces al mes, el coste de construir y mantener un sistema supera lo que ahorra. Una checklist o una plantilla la resuelven mejor y sin factura recurrente.
Cuando una regla fija ya basta
Si el proceso se describe con un «si pasa X, haz Y» estable, la automatización tradicional es más barata, más rápida y perfectamente predecible. La IA aporta valor cuando hay que interpretar, no cuando solo hay que ejecutar.
Cuando el proceso no está definido
Si nadie en la empresa puede explicar el criterio con el que se decide, un modelo tampoco podrá aplicarlo. Primero se ordena el proceso (a veces con software, a veces sin tecnología) y después se automatiza.
Cuando no hay responsable ni dato accesible
Un proyecto sin alguien de negocio que valide resultados, o cuya información vive solo en la cabeza de una persona, no llega a producción. Es la causa de abandono más repetida en los proyectos de inteligencia artificial.
Casos de éxito
leads capturados por el chatbot IA de un retail nacional
tiempo de búsqueda de información técnica en Spai Innova
tiempo de generación de memorias técnicas en Sequoia Pro

IA policial para fuerzas y cuerpos de seguridad
ChatPol resuelve dudas legales con legislación española vigente y redacta diligencias completas con IA. Desplegado en +14 administraciones con certificación ENS Categoría Alta.

Agente IA financiero conectado al ERP
Agente conversacional que consulta el ERP, genera gráficos y exporta informes por rol en segundos.

IA para conocimiento interno
Sistema RAG a medida para centralizar y consultar el conocimiento interno con IA.

Chatbot IA que convierte 12.000 productos en leads 24/7
Agente IA en web y WhatsApp que recomienda producto, captura datos y alimenta el CRM sin intervención humana.
Seguridad y gobierno del dato
La pregunta correcta no es si la IA es segura, sino dónde viven los datos, quién puede ver qué y cómo se audita cada respuesta. Estas son las reglas que aplicamos en todos los proyectos.
Infraestructura europea por defecto
Desplegamos bajo normativa RGPD en infraestructura europea. Cuando el sector lo exige (legal, sanidad, banca, sector público), en tu propio cloud (AWS, Azure, GCP) o íntegramente on-premise.
Tus datos no entrenan modelos
Minimizamos y anonimizamos lo que no es necesario, firmamos contrato de encargado de tratamiento cuando hay datos personales y trabajamos con proveedores que no reutilizan tu información para entrenar modelos generales.
Permisos y trazabilidad
El sistema hereda los permisos de tus herramientas de origen: cada perfil ve solo lo que le corresponde. Cada consulta y cada respuesta quedan registradas, y las respuestas citan la fuente para poder auditarlas. En decisiones con efecto sobre personas mantenemos supervisión humana, como exige el Reglamento Europeo de IA.
Probado en entornos exigentes
ChatPol, la IA para fuerzas y cuerpos de seguridad que documentamos en nuestros casos, opera en más de 14 administraciones públicas españolas con certificación ENS Categoría Alta. El código, los datos y la documentación de cada proyecto quedan en propiedad del cliente.
Preguntas
frecuentes
Depende del caso de uso, no del tamaño de la empresa. El punto de partida es el Diagnóstico IA, entre 990 € y 2.500 € según la complejidad operativa, que se descuenta íntegramente del proyecto si después implementas con nosotros. A partir de ahí cada proyecto se presupuesta por fases con precio cerrado: un chatbot o una automatización concreta suele suponer entre 3 y 8 semanas de trabajo, un asistente documental con RAG entre 4 y 6 semanas, y una plataforma de gestión con módulos de IA parte de 10.000 € y de 2 a 6 meses. Antes de firmar detallamos también el coste recurrente de infraestructura y modelos, que muchos presupuestos omiten.
Una herramienta resuelve una función genérica: transcribe, redacta o resume igual para todas las empresas que la compran. Una consultora parte de tu proceso concreto: analiza dónde se pierde el tiempo, conecta la IA a tus datos y sistemas respetando sus permisos, y mide el resultado contra una línea base. No son opciones excluyentes: en el diagnóstico es habitual que recomendemos una herramienta de mercado para una parte del problema y desarrollo a medida solo donde ninguna lo cubre. La diferencia real es que alguien analiza tu operativa antes de decidir, en lugar de empezar por el producto y buscarle un uso después.
En los proyectos que documentamos, la IA absorbe la parte repetitiva del trabajo y las personas conservan el criterio. En Spai Innova el equipo dejó de perder tiempo buscando documentación técnica; en Sequoia Pro los técnicos generan memorias en una fracción del tiempo y revisan en lugar de teclear; en el retail con chatbot la atención 24/7 se añadió sin ampliar plantilla. Además, diseñamos los sistemas con supervisión humana en las decisiones con efecto sobre personas, que es lo que exige el Reglamento Europeo de IA. El cambio realista no es menos gente: es la misma gente dedicada a trabajo de más valor.
Sí, y es el punto de partida de buena parte de nuestros clientes. Los modelos actuales trabajan precisamente con lo que ya tienes: leen correos escritos en lenguaje libre, extraen datos de PDFs y hojas de cálculo y responden preguntas sobre documentación desordenada. No hace falta un data warehouse ni un histórico limpio para empezar. Lo que sí ocurre a veces es que el proyecto correcto no es de IA: si el proceso vive en tres Excel que solo entiende una persona, conviene ordenarlo primero con software y automatizar después. Distinguir un escenario del otro es exactamente lo que hace el diagnóstico.
Tres cosas, y ninguna es técnica. Un responsable de negocio que conozca el proceso y pueda validar resultados, normalmente quien lo ejecuta hoy y no solo quien lo dirige. Algunas horas de la persona que gestiona vuestros sistemas, para dar accesos y resolver integraciones. Y disposición a medir: aceptar que se registre cómo está el proceso hoy para poder comparar después con datos. El desarrollo, los datos y el producto los ponemos nosotros, y al entregar formamos al equipo y documentamos el sistema para que puedas operarlo sin depender de nadie.
Los cuatro más frecuentes tienen control conocido. Respuestas inventadas: se mitigan con sistemas RAG que responden solo sobre tus documentos y citan la fuente de cada afirmación. Fugas de información: infraestructura europea o propia, permisos heredados de tus sistemas y proveedores que no entrenan sus modelos con tus datos. Proyectos que no llegan a producción: un solo caso de uso con métrica acordada y entregas funcionales cada dos o tres semanas. Y dependencia del proveedor: el código, los datos y la documentación son tuyos desde el contrato, de forma que cualquier equipo técnico pueda continuar el sistema.