Detectar dónde aplicar IA y software con impacto real
Descubre qué puedes automatizar y cuánto impacto puede tener en tu empresa
Cómo detectamos
oportunidades en tu empresa
Reunión inicial
Entendemos tu empresa, tus procesos y los puntos donde sospechas que hay margen de mejora.
Auditoría operativa
Revisamos cómo trabajáis hoy, qué herramientas usáis y dónde hay tareas manuales o ineficiencias.
Workshops de validación
Reuniones con responsables para identificar qué procesos se pueden optimizar con IA o software.
Mapa de oportunidades
Ordenamos las oportunidades por impacto y viabilidad y definimos un plan claro de actuación.
Roadmap final
Te entregamos las conclusiones, el roadmap y las recomendaciones para avanzar con criterio.
Activación
Con el roadmap ya definido, te presentamos la propuesta para activar el proyecto y empezar por las iniciativas con mayor impacto.
Tarifas del Diagnóstico IA
Auditoría IA
Combinamos inteligencia artificial, software a medida y analítica para convertir procesos manuales en sistemas más rápidos, conectados y escalables.
- →4 sesiones de trabajo
- →Análisis de los procesos actuales
- →Mapa de oportunidades
- →Roadmap operativo ordenado
Elige modalidad
¿Tienes dudas?
Hablar con un experto
Te ayudamos a entender si este servicio encaja con tu empresa y resolvemos cualquier duda antes de empezar.
Hablar con un expertoCasos de éxito
en consultas internas repetitivas al equipo técnico
semanales de ahorro por empleado en búsquedas
tiempo de onboarding para empleados reducido
Preguntas
frecuentes
La inversión del Diagnóstico IA varía entre 990€ y 2.500€ según el tamaño y complejidad de tu empresa. Si decides implementar alguna solución con nosotros, el coste del diagnóstico se descuenta íntegramente del proyecto.
Un consultor senior de Lienzzo con experiencia en transformación digital y automatización con IA. No es un cuestionario automático - es un análisis humano hecho por profesionales que entienden de negocio y tecnología.
Desde la sesión inicial de descubrimiento hasta la entrega del informe ejecutivo, el proceso completo dura entre 5 y 10 días laborables dependiendo de la complejidad operativa de tu empresa.
Un informe ejecutivo con: mapa de tus procesos, oportunidades de automatización con IA detectadas, roadmap de implementación priorizado por impacto/ROI y proyección de ahorro detallada. Además, presentación ejecutiva con tu equipo.
El informe es tuyo. Puedes usarlo internamente, implementar por tu cuenta o con otro proveedor. No hay permanencia ni compromiso de ningún tipo.
No. Nosotros guiamos toda la conversación. Solo necesitamos a alguien que conozca bien la operación del día a día - normalmente el CEO, COO o director de operaciones.
Una auditoría de IA seria revisa cuatro capas. Los procesos: qué se hace, quién lo hace, cuántas veces al mes y cuánto tiempo consume. Los datos: dónde están, en qué formato, con qué calidad y quién puede acceder a ellos. Los sistemas: qué herramientas hay, cuáles tienen API y cuáles obligan a trabajar a mano. Y el equipo: qué capacidad interna existe para operar lo que se implante. El entregable no es una lista de tecnologías de moda, sino una lista de oportunidades concretas con la estimación de horas ahorradas, el esfuerzo de implantación y el orden en que conviene abordarlas.
Con una fórmula sencilla aplicada a datos reales, no a promesas. Por un lado el ahorro anual: horas dedicadas hoy al proceso, multiplicadas por el coste real por hora, multiplicadas por el porcentaje que la automatización absorbe de verdad; a eso se suman los efectos indirectos medibles, como errores evitados, penalizaciones por retrasos o ingresos recuperados por responder más rápido. Por otro lado el coste total: implantación más el recurrente anual de infraestructura, modelos y mantenimiento. La división de ambos da el periodo de retorno. En los proyectos que llegan a producción con un caso de uso bien elegido, ese periodo se sitúa habitualmente entre 6 y 18 meses.
No hace falta madurez tecnológica, hace falta claridad de proceso. Las tres condiciones que de verdad importan son: que exista un proceso repetitivo con volumen suficiente, que la información que ese proceso necesita esté en algún sitio accesible -aunque sea en PDFs desordenados o en un ERP antiguo-, y que haya alguien en la empresa que pueda decidir y validar resultados. Lo que sí bloquea un proyecto es no tener un responsable claro, o querer empezar por el proceso más complejo y menos definido de la casa. El diagnóstico está diseñado precisamente para responder a esto antes de que inviertas en desarrollo.
Es el mito más extendido y en la mayoría de casos es falso. Entrenar un modelo desde cero sí exige volúmenes enormes, pero eso hoy casi nunca se hace. Los proyectos actuales usan modelos ya entrenados y los conectan a tu información mediante RAG o integraciones: con unos cientos de documentos o con el histórico que ya guarda tu ERP hay material suficiente para que un asistente responda con precisión. Donde el volumen sí importa es en previsión de demanda o detección de anomalías, que necesitan un histórico de al menos uno o dos años. Cuenta más la calidad y la accesibilidad del dato que su cantidad.
Los que atacan tareas de alto volumen y bajo criterio. Por orden de retorno observado: la extracción automática de datos de facturas, albaranes y pedidos que hoy se teclean a mano; la búsqueda de información en documentación interna, que elimina interrupciones entre compañeros; la atención de preguntas frecuentes de clientes por web o WhatsApp fuera de horario; la generación de presupuestos e informes recurrentes; y la clasificación y enrutado de incidencias. Los casos más vistosos -predicción avanzada, análisis de sentimiento, scoring complejo- suelen dar menos retorno inicial y conviene dejarlos para una segunda fase.
La mayoría fracasan por las mismas cuatro razones y todas se pueden anticipar. Empezar por la tecnología en lugar de por el proceso, lo que produce demos impresionantes que nadie usa. No definir la métrica de éxito antes de arrancar, con lo que nadie puede decir si funcionó. Abarcar cinco procesos a la vez en lugar de llevar uno hasta producción. Y olvidar a las personas que tendrán que convivir con el sistema. Nuestro método reduce ese riesgo eligiendo un solo caso con métrica acordada, entregando una versión real en producción con supervisión humana y midiendo el ahorro antes de ampliar al siguiente proceso.
Artículos relacionados del blog
¿Qué es un Asistente Interno IA y por qué tu empresa lo necesita?
En un entorno empresarial donde la información crece más rápido que la capacidad de gestionarla, disponer de un asistente de inteligencia artificial entrenado con el conocimiento propio de la organización se ha convertido en una ventaja competitiva real. Un Asistente Interno IA no es un chatbot genérico: es un sistema diseñado específicamente para entender, recuperar y aplicar el conocimiento documentado de tu empresa. Desde procedimientos operativos hasta contratos, pasando por normativa interna o histórico de proyectos, la IA convierte esa información en respuestas precisas, accesibles para cualquier empleado en cualquier momento. Las empresas que implantan soluciones de IA empresarial a medida reportan reducciones significativas en tiempos de búsqueda, mayor consistencia en la toma de decisiones y una curva de aprendizaje notablemente más corta para los nuevos empleados.
Digitalizar el conocimiento de tu empresa: del documento estático al activo inteligente
La gestión del conocimiento empresarial ha sido durante décadas uno de los grandes retos de las organizaciones: ¿cómo capturar, conservar y transmitir el saber acumulado de un equipo? Las soluciones tradicionales -wikis, intranets, manuales PDF- resuelven el problema del almacenamiento, pero no el del acceso. Un documento que nadie consulta no genera valor. La digitalización real del conocimiento implica convertir esos activos documentales en un sistema activo, consultable e integrado en el flujo de trabajo diario. El Asistente Interno IA de Lienzzo hace exactamente eso: transforma tu documentación existente en una herramienta que responde preguntas, genera contenido y apoya decisiones en tiempo real. El conocimiento deja de estar atrapado en carpetas y pasa a estar disponible donde y cuando se necesita.
Tecnología RAG: la IA que responde con tu información, no con suposiciones
La tecnología que hace posible el Asistente Interno IA se llama RAG (Retrieval Augmented Generation), y representa el estándar más avanzado en sistemas de IA aplicados al conocimiento corporativo. A diferencia de los modelos de lenguaje convencionales, que generan respuestas basadas en patrones estadísticos, un sistema RAG busca primero en la base documental de la empresa, recupera los fragmentos más relevantes y los usa como contexto para generar una respuesta fundamentada y verificable. El resultado es un sistema con una precisión muy superior, donde cada respuesta puede rastrearse hasta el documento original que la sustenta. Implementar una solución RAG a medida permite a las organizaciones construir una base de conocimiento IA que evoluciona con la empresa, se mantiene actualizada y puede integrarse con las herramientas de trabajo existentes sin necesidad de cambiar los procesos internos.
Automatización inteligente de procesos internos con IA generativa
Más allá de responder preguntas, el Asistente Interno IA actúa como un motor de automatización para las tareas documentales más repetitivas de tu organización. La generación automática de informes, el autocompletado de formularios y contratos, la redacción asistida de comunicaciones internas o la resolución autónoma de consultas de empleados son solo algunos de los casos de uso que las empresas están implementando hoy con IA generativa aplicada a operaciones. Para los departamentos de RRHH, esto se traduce en una reducción drástica de la carga de trabajo en onboarding, consultas de política interna y gestión de documentación. Para los equipos de operaciones, significa procesos más ágiles, menos errores y mayor capacidad de escalar sin aumentar la plantilla. La IA para empresas ya no es una promesa de futuro: es una herramienta operativa que genera retorno medible desde los primeros meses de implantación.

